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Parece Que Nunca Me Fui

Mi teléfono y mas el de Jamie no a dejado de sonar y de recibir mensajes de texto en los últimos días desde que se supo que regresaría con los Gigantes. Jamie ha recibido llamadas de las otras esposas y novias de los peloteros expresando su felicidad de que regresare. Las familias así como los peloteros se convierten en una familia en el transcurso de una temporada.

Una de las primeras personas que me llamo fue el legendario Mike Murphy, el encargado del clubhouse o como yo le llamo Papa Murphy.

“Estoy muy contento que regresas,” me dijo por teléfono.

“Papa,” le dije yo, “te iba a extrañar mucho.”

Como ya he escrito antes, béisbol es un negocio. Así que no pensé que iba a regresar con los Gigantes. Todo indicaba que esa seria la realidad para mi y el equipo. Las razones ya han sido documentadas. Pero las cosas cambiaron y aquí me tienen.

Será un placer y divertido volver a trabajar con el elenco de lanzadores que tenemos con los Gigantes. Un sueño para un receptor. Los conozco, tengo una buena idea de cada lanzamiento que tienen y se lo que les gusta y lo que no.

También estoy emocionado con la alineación que tenemos. Creo que vamos a anotar muchas carreras y claro esto es lo que el equipo necesita. Y a lo que se refiere en que posición bateare yo, no me importa. Estoy listo para batear en donde quiera Boch.

Tengo que decir que el invierno ha sido tremendo y la razón principal es porque al fin puedo dedicarle tiempo a mi nueva hijita, Jayda. Estoy trabajando muy fuerte en mi acondicionamiento y me siento más fuerte. La temporada pasada, me cambie de compañía de equipo y eso le afecto a mis piernas. Este año me quedare con la misma.

Nos fuimos de vacaciones a Cabo San Lucas, visitamos a la familia de Jamie en Seattle y viajamos a Puerto Rico para celebrar el primer cumpleaños del hijo de Yadier. Mi mama llega a Yuma el 28 de enero para quedarse con nosotros por dos semanas.

Bueno, aquí me tienen y me tiene que aguantar con mi blog por otra temporada más. No me puedo esperar para regresar a San Francisco para el FanFest y verlos a todos. Espero verlos para decirles hola.

¡Vamos Gigantes!

Notas De Scottsdale

No tuve la oportunidad de ver por televisión la gran Victoria de Puerto Rico sobre los Estados Unidos el pasado sábado, pero por mi teléfono móvil pude seguir cada lanzamiento. Hay una parte de mí que me gustaría estar ahí. Pero si no voy a jugar no tiene sentido que desaproveche el trabajo del entrenamiento. Esa es mi prioridad principal, prepararme para la temporada. Me sentí muy orgulloso de ver a mi hermano Yadier y el resto de los muchachos jugar bien. Se puede ver que se están divirtiendo.

Si tuve la oportunidad de ver el juego de Yadier contra Holanda la semana pasada. Conecto doble de 2 carreras en la octava entrada cuando la escuadra boricua perdía 1-0. Cuando Yadier llego a la segunda base, apunto al cielo en tributo a nuestro padre. Fue muy especial para mí ver ese gesto. Cuando hable por teléfono con él, me dijo que había visto al lanzador un día antes cuando jugaban contra la Republica Dominicana y observo que estaba lanzando muchos sliders. Así que cuando estaba bateando, espero un slider.

Una de las pequeñas sorpresas del entrenamiento ha sido Randy Johnson. Yo sabía que era un profesional y un guerrero, y claro, eso es lo que he visto hasta este momento. Lo que no me esperaba es lo amigable que es. Yo pensé que era una persona que era solitaria, pero es todo lo contrario, le encanta hablar de béisbol y esta disponible para que los lanzadores jóvenes le hagan todas las preguntas que deseen.

El joven Madison Bumgarner es uno de esos lanzadores que esta observando con mucho cuidado a Randy Johnson. Quiere aprender todo lo que puede del futuro miembro del salón de la fama y este pasado fin de semana Bumgarner se vio muy bien. Se metió en problemas temprano pero se pudo salir y encontró su control. Tiene un gran repertorio. Es zurdo que tira strikes. Tiene un gran cambio de velocidad y me gusto lo que vi.

Jamie y yo estamos ansiosos de mudarnos a nuestra nueva casa para esta temporada, una casa en Lafayette con piscina y sauna, mesa de billar y con un teatro para ver películas. El año pasado vivimos en San Francisco pero porque mis hijas pasan mucho tiempo con nosotros durante el verano, vimos la necesidad de rentar una casa con todas las comodidades.

Las niñas estuvieron con Jamie y yo este pasado fin de semana en Scottsdale, pese a que el equipo de soccer de Kelsey tenía juego de campeonato en Yuma. Me sentí mal por ella que no pudo participar en el juego y mas con todo el trabajo que realizo, pero como padre que adora a sus hijas, me sentí muy orgulloso que escogió estar conmigo.

El viernes en la noche las niñas nos acompañaron a Jamie y a mí a la cena del equipo en el Hotel W en Scottsdale. Se vistieron como nunca antes y se vieron muy hermosas. El pelotero favorito de las niñas en si pelotero favorito también, Pablo Sandoval. Los padres de Pablo volaron desde Venezuela y están de visita aquí en Scottsdale por primera vez. Jamie y yo los hemos hecho parte de nuestra familia. Los hemos tenido de visita, hemos cenado juntos y los estamos paseando.

En las próximas dos semanas, mi mama nos estará visitando y nos ayudara a empacar para mudarnos a nuestra casa en Lafayette. La acaban de operar de cataratas así que tiene que reposar un poco antes que el doctor le de la luz verde para viajar en avión. Todavía esta de luto por la muerte de mi papá, pero tenemos una familia muy grande y amigos en Puerto Rico que la acompañan. Yo le llamo todas las mañanas cuando voy en camino al estadio y después la vuelvo a llamar cuando voy de regreso a la casa.

Antes de despedirme, me gustaría pedir una oración para mi tía, la hermana de mi papa. Esta luchando contra el cáncer y los doctores la han enviado de regreso a casa. Dicen los doctores que ya no hay nada que ellos puedan hacer. Todos estamos muy tristes y estamos rezando que no sufra más.

En Paz Con El Fracaso

La clave para sobrevivir durante el entrenamiento – es mas, el disfrutar todos los largos días de arduo trabajo que exige el entrenamiento primaveral – es estar en paz con el fracaso.

Esto se puede decir acerca del béisbol. Hay toneladas de muchachos con tremendo talento, pero los que llegan a la meta son los que no se decepcionan por el fracaso. Porque hay toneladas de fracaso y los fanáticos lo saben.

Spring training es el cuartel general del fracaso.

Tu sabes que eres mejor en ese preciso momento, y quizás no lo estas demostrando, pero es ahí donde estas. Estas tratando de encontrarte, fortalecer tus piernas, tratando de enfocarte en todas esas cosas pequeñas que significan ganar o perder.

Lo que yo he aprendido a través de los años es tenerme paciencia. Pero también veo como la frustración aumenta ahora y también entre los peloteros jóvenes quienes están desesperados por enseñarle a todos que son material digno de grandes ligas. Yo les digo que esta bien, que no tienen que hacerlos todo al instante. Se espera que cometan errores-preferible no el mismo dos veces- mientras estén aprendiendo y sigan mejorando están haciendo su trabajo.

Para mi, mi cuerpo esta cansado unos días y con energía otros. Receptores tienen la tendencia de tener más altas y bajas en lo que a cansancio se refiere durante el entrenamiento porque hay más desgaste del cuerpo detrás del plato. El domingo me sentí bien por alguna razón y conecte un lanzamiento adentro sobre la cerca del jardín izquierdo para mi primer jonron del entrenamiento.

Randy Johnson lanzo y aunque no tuvo su mejor material, lanzo 3.1 entradas sin permitir carreras y poncho a tres. Esto nos indica la clase de lanzador que es, en especial tan temprano en el entrenamiento.

Tuve la oportunidad de ver a Buster Posey, quien entro a jugar tarde en el juego. Él va a ser un tremendo receptor, un gran pelotero por muchos años en esta liga. No se cuando, pero quiere aprender. Él es muy callado por naturaleza, humilde, pero hace preguntas y se ve que aprende rápido.

Con la noticia que Dave Roberts ya no esta con el equipo, hemos estado un poco tristes aquí. Perdimos a un gran hombre, un gran ser humano, un compañero de equipo muy querido. No se las razones del porque el equipo decidió dejarlo ir, no es mi lugar de opinar. Ellos están haciendo lo que creen que tienen que hacer para mejorar el equipo para el mes de abril.

Pero en lo personal, es una gran perdida. Él era como un hermano para muchos de nosotros. Me recuerdo que la temporada pasada cuando estaba teniendo problemas al bate, y habíamos perdido tres juegos consecutivos, estaba muy decepcionado. Dave se acerco a mí y se sentó junto de mí. Él me dijo que me fuera a la casa esa noche y gozara de la compañía de mi familia. Que cenara. Me relajara. Que regresara mañana y comenzara de nuevo. Él me recordó que hay mas vida después del béisbol y que no le hacia bien a nadie que yo me pusiera así. Él tenía toda la razón.

Al siguiente día me fui 3-de-4.

Aunque les recuerdo a los peloteros jóvenes que no se desanimen durante el entrenamiento, yo necesito que me lo recuerden a mí, así como Dave.

Mi hijitas estarán este fin de semana conmigo. Vamos a ir a jugar minigolf y go-karts y a batear. Jugaremos mucho boliche y tenis en Wii. Ellas siempre me ayudan a mantener este juego en prespectiva. Así como es importante ser un gran pelotero, también es importante ser un gran ser humano. Nadie lo demostró mejor que Dave Roberts. Y lo extrañamos mucho ya.

De regreso para otro entrenamiento

Este será mi decimosegundo entrenamiento primaveral en las Grandes Ligas y cada año es diferente. Cada uno de nosotros ha cambiado, ya no somos los mismos de la temporada pasada. Sabemos más, estamos en mejores condiciones físicas, hemos envejecido más. La combinación de peloteros es un poco diferente.

Lo que sí se queda igual es la emoción. Uno siempre está optimista. Pero en algunas ocasiones sientes algo extra y este entrenamiento es uno de esos.

Primero, ¿qué receptor no quisiera tener a tres ganadores del trofeo Cy Young en su rotación de abridores y un cerrador Todo Estrella? Los jóvenes están a sólo una temporada de experiencia para brillar.

El sentir dentro de este clubhouse es que sí podemos ganar. La opinión de todos nosotros (los peloteros) es que sí lo podemos hacer, y no importa lo que otros piensen o digan afuera de este clubhouse. Nosotros somos los únicos que sabemos lo que este equipo es capaz de hacer. Lo que no se puede ver en las estadísticas son las ganas de ganar que tienen los muchachos y el trabajo de preparación que hicieron durante el invierno. Cada uno de los peloteros se reportó en buenas condiciones físicas. Esto habla bastante de la determinación y deseo de ganar que tiene este equipo.

Es cierto, sólo tenemos una semana desde que los entrenamientos comenzaron y aún hay preguntas que no se contestarán hasta que el día de apertura se acerque.

Durante la primera semana trabajé con los lanzadores, nos reportamos primero, antes del resto del equipo. A través de los años he aprendido a dejar a los lanzadores solos, ellos no necesitan que yo les esté diciendo qué hacer.

Pero mañana o el domingo, me sentaré con cada uno de los lanzadores individualmente para saber sus metas para esta temporada, en qué quieren trabajar este entrenamiento, qué es lo que quieren que la pelota haga y cómo se sienten. Si quieren algo diferente de mí. Mantengo apuntes en una libreta donde siempre escribo algo nuevo.

También, yo no me concentro en mi bateo durante el entrenamiento. Dejo que mi mente se relaje hasta que comiencen los juegos. Durante la práctica de bateo, sólo trato de hacer contacto. No trabajo en algo especial sólo quiero estar listo para hacer swing.

Todos trabajamos en el acondicionamiento durante el entrenamiento para preparar una buena fundación que nos dure toda la temporada y octubre. Los preparadores físicos de este equipo realizan un tremendo trabajo donde nos dejan saber que la temporada es un maratón, no una carrera a toda velocidad.

Yo trabajé en mis piernas durante el invierno. Aumenté el peso y las fortalecí. Cuando te pones viejo, tienes que trabajar más fuerte y así no te quedas atrás.

No hay mucho que reportar del entrenamiento, al menos hasta que comiencen los juegos. Pero mientras tanto trataré de escribir lo que pueda. Gracias por leer estas líneas.

En especial, gracias por las notas cariñosas sobre mi papá y por compartir sus historias conmigo.

Con Miras A La Segunda Parte De La Temporada

Yo sé que me he alejado de estas páginas por un tiempo y quiero disculparme. El blog como que se perdió durante el final de la primera parte de la temporada. Pero he tenido unos días para descansar durante el juego de las estrellas, y siento que tengo un segundo aire y no puedo esperar para jugar de nuevo.

Mis hijas volaron de Yuma para compartir una semana con mi novia Jaime y yo. Ellas han venido en muchas ocasiones desde que me uní al equipo el año pasado, pero nunca visité las partes turísticas de la ciudad. Así que fuimos a patinar sobre hielo a Yerba Buena, volamos barriletes en la Marina, rentamos los pequeños Go-Cars en la calle Hyde y los manejamos. Jaime y Kyshly (de 13 años) en uno y Kelssy (de 9 años) y yo en el otro, manejamos por Marina en dirección al Golden Gate Bridge, donde vimos a un delfín en la bahía.

En las noches nos la pasamos en casa jugando Scrabble y Boggle y Rummy y llevando de paseo a nuestra mascota de 10 meses Chico.

Ahora es tiempo de trabajar.

Cuando pienso en la primera parte de la temporada y veo la división y me digo que todavía estamos en la pelea. Sólo estamos a siete juegos del primer lugar, a pesar de la cantidad de juegos que hemos perdido. Es una gran oportunidad para nosotros regresar. Tenemos una gran oportunidad de ganar, yo realmente lo creo y aquí el porqué.

Primeramente, no jugamos terrible en la primera mitad. Estuvimos en muchos de los juegos que perdimos. Hubo juegos que bien se pudieron ganar. Tenemos muchos peloteros jóvenes que están experimentando la vida en las Grandes Ligas por primera vez. Durante los últimos meses han adquirido mucha experiencia y a estas alturas ya se mojaron los pies. Han hecho errores que peloteros jóvenes hacen. Pero la realidad es que todos hacemos esos errores. Así que creo que cometeremos errores pero es parte del juego.

Segundo, es que somos un equipo unido. Nos tenemos mucha confianza. Es así como se hace un equipo. Se tiene confianza uno con otro. Si uno se siente mal, el otro se asegura de hacerlo sentir bien. No sólo un pelotero quiere ser el héroe. Si sólo uno lo quiere hacer todo, entonces no vamos a ganar.

En referencia a nuestros lanzadores, creo que tenemos que mejorar la ubicación de la recta. Pero, tenemos un gran elenco de lanzadores, una estrella en Tim Lincecum, herramientas de estrella en Zito y Cain y estrellas que se están desarrollando en Sánchez y Correia. El bullpen, lo mismo, tenemos que controlar la recta.

Yo sé que muchos de ustedes yo no tienen confianza en Zito, pero déjenme decirles que lo que he visto de él en las ultimas semanas ha sido estupendo. No vean los números. Sólo enfóquense en cómo está lanzando. Nos ha dado la oportunidad de ganar cada vez que lanza. Es un verdadero profesional y mejorará.

Una de las cosas de las últimas semanas que me afectó mucho fue ver cuando Holmy fue enviado a Fresno. Él se ganó un puesto con el equipo con su manera de jugar. Él jugó muy bien, pero las cosas nunca salen de la manera que uno quiere. Alfonso es una gran persona, también y no es nada en contra de él. Pero te acostumbras a la personalidad y su estilo de juego y desarrollas una relación y en un abrir y cerrar de los ojos ya no está. Esa es la vida en las Grandes Ligas.

La gente me pregunta si me pongo metas personales. Yo nunca me pongo metas personales porque en lugar de hacer bien hacen un mal. Por lo general te pones mucha presión cuando te dices que quieres impulsar 100 carreras y con un mes en la temporada vez que sólo tienes 50. En los últimos dos años he pegado 19 jonrones y con dos semanas y media he tratado de pegar el 20 y eso me quitó el enfoque en el juego que es lo más importante.

Es un juego en equipo. Tienes que jugar todos los días para ganar, no para metas personales. Yo sé que la realidad es que la gente y la gerencia ven los números. Así es como te miden, pero también espero que vean lo que vales como pelotero y cómo te entregas en el terreno.

Gracias por sus comentarios, aunque no he escrito muy seguido, pero sí me pongo una meta personal, va a ser que voy a escribir más en este blog.

Contestando Mas Preguntas

Una persona me preguntó que si pesaba menos tal vez podría correr más rápido. Mi velocidad – o falta de velocidad – no es por mi tamaño. Perdí la velocidad por las lesiones en mis piernas, muslos entre 1998 y 2001. Yo no necesito perder peso. Siempre he estado en las 215 lb., 220. Ahora creo que peso 225 pero por lo general estoy entre las 220 lb. Mi mamá me dijo una vez que me vio en la televisión y que me miró muy grande. Yo le dije que siempre he estado igual. Le dije que tal vez me vio grande por la televisión o el uniforme. Cuando me visitó y me vio en persona, se dio cuenta que estoy igual.

Otra persona también me preguntó cuál es mi lanzador favorito para catchar. Cuando estoy detrás del plato, me involucro en el juego que todos son mis favoritos. Cuando estoy de receptor todos los lanzadores y el que está trabajando es como una estrella. Cada uno tiene su propia personalidad. Me recuerdo que me divertía mucho cunado lanzaba Paul Byrd, ahora con Cleveland. Nos conocíamos tanto, que pedía ciertos lanzamientos con él sólo mover su boca de una manera. No creo que ningún otro lanzador lo haga ahora.

También hay preguntas sobre la relación entre mis hermanos y yo. Siempre hemos competido, en béisbol, Nitendo o Playstation. Yadier es ocho años menor que yo, y yo tenia 17 años cuando me fui de la casa. José y yo no lo dejamos jugar con nosotros, creo que sí tuvimos algo positivo en él, ya que siguió nuestros pasos.

Pero todos en mi familia, si un día soy manager, la persona a la que le pediría que estuviera en la banca conmigo, es mi mamá. De verdad. Ella es la persona más inteligente en el béisbol. Ella nunca jugó la pelota pero aprendió con sólo ver a su esposo y sus hijos.

Ella me llama y me dice, “¿Por que le tiraste a ese lanzamiento malo? Tu sabes que con la cuenta en 0-2 a él le gusta lanzarte sliders.”

O, “¿por qué te vas con lanzamientos altos?”

Me dijo un día después de un juego, “Cada vez que había corredor en la segunda base, el primer lanzamiento que te tiraron fue un slider. ¿No te diste cuenta?”

Ella se enoja con todos nosotros y de verdad que sí. En ocasiones yo llamo sólo para saludarla y me dice. “no me importa. Me vas a escuchar ahora a mí.” Y me deja saber que está enojada de por que no le di base por bolas intencional a un bateador en ciertas ocasiones.

Sólo me puedo imaginar lo que le dijo a Yadier cuando lo expulsaron del juego por discutir con el umpire. Eso fue algo que ella siempre nos enseñó: respetar a todos. Pobre de Yadier. Cualquier satisfacción que tuvo al discutir con el umpire no es suficiente para la regañada que le dio mi mamá por el teléfono.

Nos vemos en el estadio. Gracias por escribir y por tomarse el tiempo para apoyar a los Gigantes.

Mi Primer Recuerdo

Gracias por todas sus palabras de apoyo sobre mi hit 1,000. Como le dije a los reporteros, esto es algo muy especial para mí. Yo nunca debí de llegar a las Grandes Ligas, mucho menos durar tanto para lograr 1,000 hits.

Al menos eso fue lo que otras personas pensaron de mí.

Pero siempre pienso que el béisbol siempre ha estado en mi sangre.

Cuando regreso al primer recuerdo de mi vida, es en el diamante de un campo de béisbol.

Tenía con cuatro o cinco años de edad. Mi papá, también con el nombre de Benjamín, era un segunda base de un equipo de béisbol amateur en Puerto Rico, en el pueblo de Utuado. Era un hombre pequeño, pero a mí se me hacía un gigante. Fuerte. Poderoso. Nuestra pequeña casa de dos cuartos, de ladrillos y techo oxidado estaba llena de sus trofeos de béisbol.

En este día que me recuerdo, me pasé todo el juego en el dugout. Estoy seguro de que fue la primera vez que mi papá me dejó que me quedara con él y los otros hombres. Me recuerdo que el juego iba lento y estaba en la décima entrada. El dugout estaba callado. Todos se miraban cansados y agotados por el calor y la frustración de no poder terminar el juego.

Mi papá agarró un bate, en preparación para su turno de batear. “Voy a conectar un jonrón al jardín izquierdo,” dijo. “Todos nos iremos a casa, ya estoy cansado de este juego.”

En el parque el jardín izquierdo parecía que estaba a un millón de millas. El jardín derecho estaba más cerca, el cual mi papá quizás podría alcanzar. Además, era bateador zurdo. Su poder era al jardín derecho.

“No, no,” le dijo uno de sus compañeros de equipo. “¡Ve a al jardín derecho! ¡Es mas corto!” “Me esta lanzando afuera,” le dijo mi papá. “Tengo ir al izquierdo.”

Luego camino a la caja de bateo y se preparó para batear. Y como bien dijo mi papá, le tiraron afuera. Y le hizo swing.

La pelota tomó vuelo en dirección del jardín izquierdo. Se fue levantando. El jardinero izquierdo corrió hacia atrás. Luego la pelota empezó a descender. El jardinero corrió más rápido. Apenas fuera del alcance del jardinero, la pelota pego arriba de la cerca y se fue al otro lado.

Jonrón.

Me recuerdo ver a mi papá correr las bases, con la sonrisa más grande en su cara. Salté del dugout gritando y saltando con el resto de sus compañeros.

“¡Deténganlo! ¡Alguien deténganlo!”Gritaba mi mama desde los asientos, segura de que me iban a pisotear.

Mi papá llego al plato y en medio de toda la celebración, me levanto y me sentó en sus hombros.

Esa es la escena de apertura de mi vida. Un parque de pelota. Un dugout. Y el heroísmo de mi papá.

Yo pensé que había algo mágico en ese terreno en forma de diamante, que entre esas líneas blancas cualquier cosa es posible.

Y todavía lo pienso.

Jugador De La Semana

Mi prioridad es “cachar” así que no me gusta hablar mucho de batear. Pero últimamente ha sido difícil evadir el tema.

Yo he tenido rachas buenas al bateo antes pero nunca una como la que tuve hace una semana. Fue increíble. Para repetir el resumen que anuncio Major league Baseball cuando fui nombrado l pelotero de la semana: mi promedio de bateo fue .652 (15 de 23) con seis dobles y nueve carreras impulsadas para la semana que termino el 25 de mayo, agregándole un promedio de envasarme de .654 y de slugging de 1.043.

Me gastaría poder decirles el porque un pelotero se calienta al plato. Solamente sucede. La pelota se ve mejor. Es difícil poder ponerlo en palabras, porque obviamente, tu vista no se mejora. Talvez algo se mueve en tu cerebro que te permite (por un tiempo limitado) enfocarte más. Yo no lose. Lo único que se es que mis ojos por alguna razón podían ver la pelota mejor cuando salía de la mano del lanzador.

Aquí esta la segunda parte de estar en una buena racha: cuando la pelota te llega, sabes con exactitud que hacer con ella.

En cada turno al bate siempre tengo un plan, que depende con quien esta lanzando y la situación del juego, etc. Y esto es lo mismo ya sea que este en una buena racha o no. Pero cuando las cosas marchan bien, ejecutas tu plan a la perfección todo el tiempo. Te llega el lanzamiento que esperas y le pegas como quieres.

Y por supuesto que el éxito crea confianza. Así que cuando las cosas andan bien te relajas. No presionas. No intentas de pegar un cuadrangular cuando solo necesitas un imparable. Llegas al plato con la mentalidad que nadie te puede vencer o sacar fuera.

También estoy conciente que una parte de una buena racha tiene un elemento de suerte. Se me presentaron buenos lanzamientos para pegar. No me estaban lanzando con mucho cuidado. No me estaban sacando. Tuve la oportunidad de responder y de mantener bateando.

Me ayudo que parte de la gira fue en Miami. Me encanta ese clima. Es el clima de mi niñez en Puerto Rico.

Algunas personas me preguntaron si tenia alguna superstición para mantener la racha, como no cambiarme los calcetines o tomar practica de bateo con un coach en particular. Yo no creo en las supersticiones, así que enfrente el día como siempre lo hago.

Esta noche nos enfrentamos a los Mets y estamos anticipando una victoria emocionante como la de ayer (domingo). Todavía me siento invencible en el plato. Todavía pienso que nadie me puede sacar. Aunque me saquen, yo se que estoy haciendo swing mejor y veo la peloto bien.

Es todo por ahora. Me dio gusto contestar sus preguntas así que no dejen de hacerme preguntas. En un futuro contestare más.

Como siempre, gracias por leer y apoyar a mis compañeros y a mí. Nos da gusto verlos en el parque.

De Viaje

Hoy sufrimos otra derrota difícil. Matt Cain estaba lanzando un no-hitter entrando en la quinta entrada y terminamos perdiendo 13-8. Cinco derrotas consecutivas en nuestra propia casa, y ahora nos vamos a jugar contra Colorado, Florida y Arizona. Esté es un viaje de nueve juegos.

Estamos muy, pero muy frustrados por lo que hemos hecho como equipo hasta ahora, y se los puedo asegurar.  Se presentaron varias ocasiones que casi no me podía mover de mi vestuario después de unos juegos. Siempre trato de hablar con los reporteros, porque cuando hablo con ellos, yo se que estoy hablando con los fanáticos también. Pero las derrotas me afectan tanto que no quiero hablar con nadie.

Yo se que los compañeros se sienten igual. Siempre sientes que si no hiciste algo bueno cuando lo tenías que hacer, fracasaste y le fallaste a tus compañeros y a los fanáticos.

Aún así tienes que olvidarlo. Tienes que seguir en la pelea. Es la única manera. No llegaras muy lejos en el béisbol si no puedes batallar con los momentos difíciles. Hay muchos fracasos en este deporte y debes de permitir que de derroten. Los que no permiten esas derrotas, son los que sobreviven a este nivel alto de las Grandes Ligas. Créanme cuando les digo que este equipo no es solo de sobrevivientes pero de guerreros. Cuando lleguemos al estadio de Colorado pondremos un cerco y estaremos listos con el 150% de esfuerzo.

La parte que hago para prestarme en cada serie es estudia detenidamente el reporte del “scout” que nos brinda en cada oponente. En este momento estoy en el avión rumbo a Colorado y estoy viendo este reporte y estoy estudiando a los bateadores de los Rockies. ¿Como han estado bateando últimamente? A que por ciento de curvas, rectas o sliders les hacen swing? ¿Que es lo que hacen cuando tienen un strike? ¿Dos strikes? ¿Como corren?

Holmy esta sentado al frente mío, y esta haciendo lo mismo. Hablamos de los bateadores y nos damos una idea de cómo les vamos a lanzar a cada uno de ellos, como sacarlos fuera. En el estadio, veremos video de los últimos juegos de los Rockies con Dave Righetti y Mark Gardner, el instructor de pitcheo y el coach del bullpen. Estos dos están tan preparados para cada juego. Es increíble cuanto trabajo hacen, y repasamos la alineación juntos y nos damos una idea de los que vamos a hacer.

Claro, una vez que comienza el juego, lo que hemos preparado a lo que en realidad sucede son dos cosas completamente diferentes. Un bateador talvez no hace los que esperamos o lo que dice el reporte. Así que Holmy y yo tenemos que estar listos para hacer ajustes. Entre entradas, consultamos con Righetti sobre los próximos bateadores en la alineación. En otras ocasiones vuelvo a ver el reporte del “scout” para refrescarme la mente. Después de todas estas horas de preparación esperamos que el lanzador ejecute bien y haga los lanzamientos adecuados.

Dos cosas positivas de esta estadía en casa fueron el regreso de Omar y el excelente pitcheo de Lincecum. Omar siempre esta animado y feliz así que le levanta la moral a todos. Nos sentimos muy seguros cuando Omar esta en el terreno. Sin quitarle meritos a los jóvenes, pero Omar es un veterano, un futuro miembro del Salón de la Fama y cuando esta en el terreno nos sentimos muy bien.

La gente ha estado preguntándome que hace a Lincecum muy especial. La primera cosa que les digo es que tiene un corazón grande. No tiene miedo de nada. No tiene miedo que le den hits. Tiene destreza, y claro, son impresionantes. La recta la tira a las 95 MPH, tiene un buen cambio, slider y curva. Pero que es lo que lo hace tan bueno, al menos en parte es que él cree que nadie le puede dar de hit, en algunas ocasiones el lanzador les da mucho respeto a los bateadores. Pero Lincecum cree que no importa que tan bueno sea el bateador, él es mejor que él y lo va a sacar fuera.

Bueno, tengo que regresa a estudiar este reporte. Gracias por leer y visitar. Voy a intentar de escribir mas seguido. Pero, tengo que aceptar que cuando perdemos, no tengo muchas ganas de compartir mis pensamientos.

Durante los juegos en casa quiero dedicarle más tiempo a mi familia, así que se me acaba el tiempo. El sábado lleve a mi hija mas joven al Exploratorium y de divirtió mucho. En la noche después del juego la lleve a la jaula de bateo que esta atrás del dugout y le tire pelotas para que las bateara. Todavía tenía el uniforme puesto y estaba cansado. Pero estaba muy feliz y nos quedamos allí hasta las 11:00 de la noche. Se fue de regreso a Yuma, donde vive con su mamá.

La parte mas difícil de cualquier estadía en casa, son las derrotas y decir adiós.

El balk misterioso

Estamos en Filadelfia, listos para iniciar una serie de tres juegos contra los Filis que están en el primer lugar.

Obviamente mucho a sucedido durante los últimos días de la reciente estadía aquí en casa, la noticia mas grande fue la de Barry Zito, que ha sido colocado en el bullpen. Esta noche seria su turno de lanzar pero en su lugar lo hará Pat Misch para su primera salida como abridor de la temporada.

Es difícil saber que pensar sobre la decisión de enviar a Z  al bullpen. Solo tenemos que seguir el camino y entender los movimientos que se hacen para que nosotros podamos ganar. No tenemos control sobre las decisiones. Solo podemos tratar de entenderlas lo más que se puede.

Lo que si podemos hacer es asegurarnos que Z sepa que estamos apoyándolo al 100% sin importar lo que pase. En estos momentos su mente se esta volviendo loca con esta situación. Así que lo estamos dejando solo, dándole su espacio. Pero, mas tarde cuando todo se calme, cada oportunidad que tenga de hablar con él, le diré que este es un esfuerzo de equipo y que todos juntos superaremos esta situación.

Me acuerdo pasar por una situación muy difícil en el 2001 cuando estaba muy decepcionado y pensé que no podría jugar más. Tenía una lesión en el muslo derecho que me coloco en la lista de deshabilitados por dos meses. Quería comprobar que podía jugar todo el año, todos los años y corriendo a la tercera base un día en Mayo 2001 escuche un pop y no pude tomar otro paso más. Fue un retrazo muy grande porque solo estaba en mi segundo año en las grandes ligas.

Deje que esta situación me deprimiera. Pero después me di cuenta que la mejor forma de enfrentar los fracasos y adversidades es  mirarlos a la cara. Enfrentar lo que estas haciendo y decirte que estas teniendo problemas ahora pero que no duraran toda la vida. Tienes que enfrentar cada día con una mente positiva.

Rafael Palmeiro me dio un consejo una vez sobre como enfrentar las malas rachas. Talvez no estas bateando bien. No sabes que es lo que esta pasando. Me dijo, “hey no importa que mal te sientes, o que tan mal andan las cosas. Cada vez que vas al bate te tienes que decir que eres el mejor y que no te pueden sacar de out.”

Me dije, si esa es la manera de pensar de un jugador con calibre del Salón de la Fama, entonces eso es lo que haré. Cada día después de esa conversación, que fue temprano en mi carrera, 2001, 2002 talvez, cada día, salgo al terreno con un mente positiva. Me dijo “Eres mejor que ese hombre en el montículo. No te puede tocar.” Le das crédito cuando te vence, pero  mientras eso sucede no le dan nada.

Creo que esa misma mentalidad se puede aplicar en  aspectos de la vida real. Si tienes un problema y no te sientes bien, no te presentas a trabajar o no vas a la escuela enojado y le haces la vida miserable a todos. Si dejas que tu mente dicte que mal te sientes, vas a estar mal. Si dejas que tu mente te diga que vas a fracasar, entonces vas a fracasar. 95% de tu vida esta en la mente. Te dictas lo que vas a hacer y lo que serás.

Yo aprendí esta lección en el terreno de béisbol, pero la use para criar a mis dos hijas. La use en mi relación personal y en mis negocios. Si te lanzas con las expectativas de triunfar, pero no solo para triunfar pero para ser el mejor, te estas dando la mejor oportunidad de ser el mejor.

Se escucha fácil, pero no o es. Si fuera así de fácil, Z estuviera en el montículo esta noche contra Filadelfia. Tiene corazón y mucho deseo que yo se que superara esta situación. Tenemos que apoyarlo todos nosotros, los entrenadores y los peloteros. Él será grande una vez más. De eso no tengo dudas.

La otra noticia es el balk que le llamaron a Tim Lincecum.

Esto es lo que pasó. Había un corredor en la tercera base, y teníamos una jugada para que Tim tirara a la tercera en ese momento. Yo vi que Timmy estaba de frente y no de lado. Él no puede tirar a la tercera base de frente. Yo de inmediato pedí tiempo. Pero, Tim ya había comenzado su movimiento. Y se detuvo cuando vio que yo pedí tiempo. El juez también pidió tiempo y de repente dijo balk.

Yo le dije al juez que él también había pedido tiempo, y me dijo que nunca lo hizo. Claro, en la repetición de la televisión claramente se ve que SI pidió tiempo, y por eso Timmy de detuvo. Él no se detuvo porque quería engañar al corredor, que es la razón detrás de tener la regla del balk. Así que definitivamente nunca se debió de haber llamado el balk.

Fue una manera horrible de perder el juego. Todos estábamos muy enojados. Simplemente no es forma de perder un juego. Si perdemos porque no apalearon, bien. Pero nunca quieres perder de esa manera.

Pero eso es historia y ahora nos tenemos que concentrar en Filadelfia.

En mi próximo blog, contestare sus preguntas. Una vez mas gracia por leer y por escribir y por ser tan buenos y fieles fanáticos.