Parece Que Nunca Me Fui

Mi teléfono y mas el de Jamie no a dejado de sonar y de recibir mensajes de texto en los últimos días desde que se supo que regresaría con los Gigantes. Jamie ha recibido llamadas de las otras esposas y novias de los peloteros expresando su felicidad de que regresare. Las familias así como los peloteros se convierten en una familia en el transcurso de una temporada.

Una de las primeras personas que me llamo fue el legendario Mike Murphy, el encargado del clubhouse o como yo le llamo Papa Murphy.

"Estoy muy contento que regresas," me dijo por teléfono.

"Papa," le dije yo, "te iba a extrañar mucho."

Como ya he escrito antes, béisbol es un negocio. Así que no pensé que iba a regresar con los Gigantes. Todo indicaba que esa seria la realidad para mi y el equipo. Las razones ya han sido documentadas. Pero las cosas cambiaron y aquí me tienen.

Será un placer y divertido volver a trabajar con el elenco de lanzadores que tenemos con los Gigantes. Un sueño para un receptor. Los conozco, tengo una buena idea de cada lanzamiento que tienen y se lo que les gusta y lo que no.

También estoy emocionado con la alineación que tenemos. Creo que vamos a anotar muchas carreras y claro esto es lo que el equipo necesita. Y a lo que se refiere en que posición bateare yo, no me importa. Estoy listo para batear en donde quiera Boch.

Tengo que decir que el invierno ha sido tremendo y la razón principal es porque al fin puedo dedicarle tiempo a mi nueva hijita, Jayda. Estoy trabajando muy fuerte en mi acondicionamiento y me siento más fuerte. La temporada pasada, me cambie de compañía de equipo y eso le afecto a mis piernas. Este año me quedare con la misma.

Nos fuimos de vacaciones a Cabo San Lucas, visitamos a la familia de Jamie en Seattle y viajamos a Puerto Rico para celebrar el primer cumpleaños del hijo de Yadier. Mi mama llega a Yuma el 28 de enero para quedarse con nosotros por dos semanas.

Bueno, aquí me tienen y me tiene que aguantar con mi blog por otra temporada más. No me puedo esperar para regresar a San Francisco para el FanFest y verlos a todos. Espero verlos para decirles hola.

¡Vamos Gigantes!

Todavía Disfrutando La Victoria

Estamos en Arizona en nuestro día de descanso y todavía disfrutando la victoria de miércoles sobre los Padres. Como se pueden imaginar el vuelo de San Francisco a Phoenix fue uno con mucho ruido. Todos estábamos bromeando y sonriendo, fue un ambiente extraordinario.

Esos son los días cuando te sientes agradecido que juegas béisbol como una forma de mantener a la familia. Es un regalo especial que todos los días puedas jugar un juego que adoras y que te paga, es un privilegio, pero el miércoles ganar el juego en la parte baja de la décima entrada, digo, no hay cosa mejor que esa.

Le dije a los periodistas, claro que estoy emocionado que conecte el hit ganador, pero para ser honesto, me hubiese gustado que uno de mis compañeros que lucho y sudo durante todo ese juego fuese el que pego el hit. Me sentí contento cuando pise la segunda base y vi que anotamos la carrera ganadora, pero estaba mas contento porque ganamos, no porque yo pegue el hit ganador.

Uno de los reporteros me pregunto si había salido de la banca antes y conectado un hit ganador antes de este, y en realidad no me recuerdo. Esas no son cosas a las que le presto atención. Mi cerebro no le pone atención a las cosas que yo personalmente hago en un juego, solo a las cosas que se hacen como equipo.

Es increíble como las cosas suelen trabajar. Primero, cuando Bochy me dijo que me estaba dando el día libre, le di la bienvenida. Yo pensé que necesitaba del descanso después de jugar todos los encuentros. Pero cuando el juego comenzó, yo quería salir al terreno de juego.

Me pase todo el juego en la banca, viendo y hablando con Holmy (Steve Holm), sobre lo que estaba pasando y de diferentes situaciones en el campo. Pablo se sentó a un lado mió también y me hacia preguntas entre entradas. Él y Zito trabajaron muy bien durante ese juego. Pablo realizo una tremenda atrapada detrás del plato y mas cuando uno esta viendo directamente al sol; es difícil ver la pelota y lo que uno tiene que hacer es tratar de adivinar donde esta y esperar que aparezca. Pablo se ajusto bien y cuando la pelota reapareció del sol hizo una atrapada buena en una jugada difícil.

Los muchachos batallaron todo el día, y yo quería hacer algo especial para el equipo. Me sentí contento cuando Bochy me dijo que agarrara un bate en la décima entrada. Fui al 'batting cage" que esta detrás de nuestro dugout. Estaba a la espera que el lanzador me tirara sliders y rectas, así que me sorprendí cuando me lanzo un cambio de velocidad.

Cuando conecte, yo sabia que le había pegado bien, no para cuadrangular pero pensé que tenía la oportunidad que la pelota llegara a la cerca. Los jardineros me estaban jugando muy adentro para prevenir que Torres anotara desde segunda. Cuando observe que la pelota iba a caer entre los dos jardineros, sabía que ganaríamos el juego.

Una Pequeña Nota: Alguien me pregunto recientemente como viaja el equipo. Viajamos en un avión fletado el chequeo de seguridad no lo hacen en el estadio antes de abordad el autobús que nos lleva al avión. Los ejecutivos del equipo se sientan en primera clase y los peloteros y entrenadores en "coach". Claro muchos de nosotros tenemos secciones para nosotros solos. Yo siempre me siento en la hilera 21 en el lado izquierdo. Ahí me senté en mi primer viaje con los Gigantes y desde entonces me siento ahí.

Es un privilegio también porque no tenemos que lidiar con el equipaje. Estas son las grandes ligas y esa es una gran diferencia de las menores. Tus maletas no solo te las llevan al hotel pero a cada uno de nuestros cuartos. Claro, cuando viajamos como pasajeros regulares tenemos que hacerlo todo.

En el día de descanso, me relaje. Jamie voló para estar conmigo. Dormimos bastante, comimos, regresamos al hotel, vimos béisbol en la televisión, tomamos una siesta y después fuimos al Cheesecake Factory o al Havana Café.

Estamos emocionados que vamos a jugar el viernes una vez mas contra los Diamondbacks. Timmy lanzara y eso siempre es bueno.

Gracia por leerme.

Todavía Disfrutando La Victoria

Estamos en Arizona en nuestro día de descanso y todavía disfrutando la victoria de miércoles sobre los Padres. Como se pueden imaginar el vuelo de San Francisco a Phoenix fue uno con mucho ruido. Todos estábamos bromeando y sonriendo, fue un ambiente extraordinario.

Esos son los días cuando te sientes agradecido que juegas béisbol como una forma de mantener a la familia. Es un regalo especial que todos los días puedas jugar un juego que adoras y que te paga, es un privilegio, pero el miércoles ganar el juego en la parte baja de la décima entrada, digo, no hay cosa mejor que esa.

Le dije a los periodistas, claro que estoy emocionado que conecte el hit ganador, pero para ser honesto, me hubiese gustado que uno de mis compañeros que lucho y sudo durante todo ese juego fuese el que pego el hit. Me sentí contento cuando pise la segunda base y vi que anotamos la carrera ganadora, pero estaba mas contento porque ganamos, no porque yo pegue el hit ganador.

Uno de los reporteros me pregunto si había salido de la banca antes y conectado un hit ganador antes de este, y en realidad no me recuerdo. Esas no son cosas a las que le presto atención. Mi cerebro no le pone atención a las cosas que yo personalmente hago en un juego, solo a las cosas que se hacen como equipo.

Es increíble como las cosas suelen trabajar. Primero, cuando Bochy me dijo que me estaba dando el día libre, le di la bienvenida. Yo pensé que necesitaba del descanso después de jugar todos los encuentros. Pero cuando el juego comenzó, yo quería salir al terreno de juego.

Me pase todo el juego en la banca, viendo y hablando con Holmy (Steve Holm), sobre lo que estaba pasando y de diferentes situaciones en el campo. Pablo se sentó a un lado mió también y me hacia preguntas entre entradas. Él y Zito trabajaron muy bien durante ese juego. Pablo realizo una tremenda atrapada detrás del plato y mas cuando uno esta viendo directamente al sol; es difícil ver la pelota y lo que uno tiene que hacer es tratar de adivinar donde esta y esperar que aparezca. Pablo se ajusto bien y cuando la pelota reapareció del sol hizo una atrapada buena en una jugada difícil.

Los muchachos batallaron todo el día, y yo quería hacer algo especial para el equipo. Me sentí contento cuando Bochy me dijo que agarrara un bate en la décima entrada. Fui al 'batting cage" que esta detrás de nuestro dugout. Estaba a la espera que el lanzador me tirara sliders y rectas, así que me sorprendí cuando me lanzo un cambio de velocidad.

Cuando conecte, yo sabia que le había pegado bien, no para cuadrangular pero pensé que tenía la oportunidad que la pelota llegara a la cerca. Los jardineros me estaban jugando muy adentro para prevenir que Torres anotara desde segunda. Cuando observe que la pelota iba a caer entre los dos jardineros, sabía que ganaríamos el juego.

Una Pequeña Nota: Alguien me pregunto recientemente como viaja el equipo. Viajamos en un avión fletado el chequeo de seguridad no lo hacen en el estadio antes de abordad el autobús que nos lleva al avión. Los ejecutivos del equipo se sientan en primera clase y los peloteros y entrenadores en "coach". Claro muchos de nosotros tenemos secciones para nosotros solos. Yo siempre me siento en la hilera 21 en el lado izquierdo. Ahí me senté en mi primer viaje con los Gigantes y desde entonces me siento ahí.

Es un privilegio también porque no tenemos que lidiar con el equipaje. Estas son las grandes ligas y esa es una gran diferencia de las menores. Tus maletas no solo te las llevan al hotel pero a cada uno de nuestros cuartos. Claro, cuando viajamos como pasajeros regulares tenemos que hacerlo todo.

En el día de descanso, me relaje. Jamie voló para estar conmigo. Dormimos bastante, comimos, regresamos al hotel, vimos béisbol en la televisión, tomamos una siesta y después fuimos al Cheesecake Factory o al Havana Café.

Estamos emocionados que vamos a jugar el viernes una vez mas contra los Diamondbacks. Timmy lanzara y eso siempre es bueno.

Gracia por leerme.

Visita De Mamá

Que bueno se siente estar de regreso en AT&T Park, aunque el viento esta soplando muy fuerte. Me sentí bien cuando vine a batear. Vi la pelota muy bien. Eso me demuestra que la práctica no fue vano. Y Timmy lucio bien, como siempre. Él ya esta listo.

Yo se que estos juegos no significan nada, pero ganar en tu propio parque, batear en tu casa y contra los A's te da confianza. Significa que no ira bien en la temporada. Vamos a anotar muchas carreras, mas de lo que la gente piensa.

El solo estar en el estadio, con las luces y los fanáticos te da energía. Es un ambiente completamente diferente al que se siente en Arizona.

Bueno, ya estamos situados en la casa. Las niñas han estado con nosotros pero tendrán que regresar a Yuma el domingo. Ha ellas les encanto la casa, con la piscina y el cuarto de juego y el patio grande. Esta casa que rentamos en Lafayette es mucho más grande que la de Yuma.

Lo mejor de todo es que mi mamá esta aquí en San Francisco por primera vez. Mi mamá estuvo en Arizona por una semana y ahora estará con nosotros aquí por unos 10 días antes que tenga que volar de regreso a Puerto Rico el jueves. Ella tiene que estar de regreso en casa para el 11, porque en nuestra iglesia tenemos que rezar por seis meses en el día que falleció mi papa. Y él se fue a mejor vida el 11 de octubre.

Para mi mamá ha sido bastante difícil. Ella llora y dice "Oh Benja, oh Benja." Era así como le decía a mi papá, Benja. Me di cuenta que lloraba cada vez que miraba una foto de él, así que quite todas las foto para no ocasionarle mas dolor. Para mí, me ayuda para mantener a mi papá en mi mente. Para ella, por lo meno por el momento es muy doloroso.

Pero también nos divertimos. Cuando manejábamos a la casa del aeropuerto pregunto, "¿Donde esta ese puente grande?" La vamos a llevar al Golden Gate antes de que se valla. También la quiero llevar a la isla de Alcatraz. La lleve a mi restaurante boricua favorito, Frutilandia. Le encanto verme jugar en AT&T Park por primera vez pero se estaba congelando. Estaba tan tapada por el frío que casi no le pude ver la cara.

En la tarde me pase en el Play Ball Luncheon en el Hilton de San Francisco, que es un evento para recaudar fondos par el fondo comunitario de los Gigantes y Junio Giants. Todos los peloteros del equipo, entrenadores y narradores, esa más hasta Mays y McCovey se dieron cita. Cada uno de los peloteros entro caminando con un niño. Fue una experiencia tremenda ver y platicar con los niños y entrenadores y escuchar como este deporte les ha cambiado la vida.

Hoy en la noche otro juego contra los A's. Con las ganas de ver a Randy Johnson una vez más antes de la temporada regular.

Nos vemos.
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De Regreso En El Área De La Bahía

Jamie y yo nos pasamos todo el día desempacando las cajas con nuestras cosas y las acomodamos en nuestra nueva casa que rentamos en Lafayette. No puedes sentarte para descansar porque si lo haces el trabajo no se completa. Así que desempacamos y solo nos quedan dos cajas más. Pero ahora si me voy a tomar un descanso. (Y yo pensé que ser receptor era más difícil...)

Estoy contento de estar de regreso en el área de la bahía y también porque la temporada esta por comenzar. Fue un entrenamiento muy largo, pero el equipo lo completo sin lesiones serias. Randy Johnson y yo hemos estado trabajando arduamente para estar en la misma página. Yo estoy aprendiendo como llamar los lanzamientos que él quiere. Él es el "jefe", el ganador del trofeo Cy Young, el veterano, así que es mi trabajo que él se sienta a gusto durante los juegos. Durante el último juego nos acercamos mas para lograr nuestro objetivo, así que confió que lo lograremos.

La parte mas difícil cuando el entrenamiento esta por terminar son las decisiones que se tienen que hacer, quien será enviado a las menores. Que bueno que yo no estoy en esa situación.

La mas difícil para mi fue Holmy. Steve Holm es uno de mis mejores amigos en el equipo. Le tengo mucho afecto. Él es una persona con quien todo el tiempo estoy hablando de "catchar', bateo y estrategia. Así que no puedes hacer nada, pero es muy, muy difícil. Yo no soy el que toma la decisión, pero duele por que es un amigo y desearía que pudiera estar con el equipo.

Se que voy a extrañar a Holmy, pero en lo personal no me importa que el equipo tomo la decisión de no tener a un segundo receptor. Yo confió en mis habilidades y se que puedo jugar todos los días. Si Bruce Bochy me necesita para 162 juegos, yo estaré ahí para 162 juegos.

Espero verlos mañana y durante el fin de semana y también cuando la temporada regular comience.

Notas De Scottsdale

No tuve la oportunidad de ver por televisión la gran Victoria de Puerto Rico sobre los Estados Unidos el pasado sábado, pero por mi teléfono móvil pude seguir cada lanzamiento. Hay una parte de mí que me gustaría estar ahí. Pero si no voy a jugar no tiene sentido que desaproveche el trabajo del entrenamiento. Esa es mi prioridad principal, prepararme para la temporada. Me sentí muy orgulloso de ver a mi hermano Yadier y el resto de los muchachos jugar bien. Se puede ver que se están divirtiendo.

Si tuve la oportunidad de ver el juego de Yadier contra Holanda la semana pasada. Conecto doble de 2 carreras en la octava entrada cuando la escuadra boricua perdía 1-0. Cuando Yadier llego a la segunda base, apunto al cielo en tributo a nuestro padre. Fue muy especial para mí ver ese gesto. Cuando hable por teléfono con él, me dijo que había visto al lanzador un día antes cuando jugaban contra la Republica Dominicana y observo que estaba lanzando muchos sliders. Así que cuando estaba bateando, espero un slider.

Una de las pequeñas sorpresas del entrenamiento ha sido Randy Johnson. Yo sabía que era un profesional y un guerrero, y claro, eso es lo que he visto hasta este momento. Lo que no me esperaba es lo amigable que es. Yo pensé que era una persona que era solitaria, pero es todo lo contrario, le encanta hablar de béisbol y esta disponible para que los lanzadores jóvenes le hagan todas las preguntas que deseen.

El joven Madison Bumgarner es uno de esos lanzadores que esta observando con mucho cuidado a Randy Johnson. Quiere aprender todo lo que puede del futuro miembro del salón de la fama y este pasado fin de semana Bumgarner se vio muy bien. Se metió en problemas temprano pero se pudo salir y encontró su control. Tiene un gran repertorio. Es zurdo que tira strikes. Tiene un gran cambio de velocidad y me gusto lo que vi.

Jamie y yo estamos ansiosos de mudarnos a nuestra nueva casa para esta temporada, una casa en Lafayette con piscina y sauna, mesa de billar y con un teatro para ver películas. El año pasado vivimos en San Francisco pero porque mis hijas pasan mucho tiempo con nosotros durante el verano, vimos la necesidad de rentar una casa con todas las comodidades.

Las niñas estuvieron con Jamie y yo este pasado fin de semana en Scottsdale, pese a que el equipo de soccer de Kelsey tenía juego de campeonato en Yuma. Me sentí mal por ella que no pudo participar en el juego y mas con todo el trabajo que realizo, pero como padre que adora a sus hijas, me sentí muy orgulloso que escogió estar conmigo.

El viernes en la noche las niñas nos acompañaron a Jamie y a mí a la cena del equipo en el Hotel W en Scottsdale. Se vistieron como nunca antes y se vieron muy hermosas. El pelotero favorito de las niñas en si pelotero favorito también, Pablo Sandoval. Los padres de Pablo volaron desde Venezuela y están de visita aquí en Scottsdale por primera vez. Jamie y yo los hemos hecho parte de nuestra familia. Los hemos tenido de visita, hemos cenado juntos y los estamos paseando.

En las próximas dos semanas, mi mama nos estará visitando y nos ayudara a empacar para mudarnos a nuestra casa en Lafayette. La acaban de operar de cataratas así que tiene que reposar un poco antes que el doctor le de la luz verde para viajar en avión. Todavía esta de luto por la muerte de mi papá, pero tenemos una familia muy grande y amigos en Puerto Rico que la acompañan. Yo le llamo todas las mañanas cuando voy en camino al estadio y después la vuelvo a llamar cuando voy de regreso a la casa.

Antes de despedirme, me gustaría pedir una oración para mi tía, la hermana de mi papa. Esta luchando contra el cáncer y los doctores la han enviado de regreso a casa. Dicen los doctores que ya no hay nada que ellos puedan hacer. Todos estamos muy tristes y estamos rezando que no sufra más.

En Paz Con El Fracaso

La clave para sobrevivir durante el entrenamiento - es mas, el disfrutar todos los largos días de arduo trabajo que exige el entrenamiento primaveral - es estar en paz con el fracaso.

Esto se puede decir acerca del béisbol. Hay toneladas de muchachos con tremendo talento, pero los que llegan a la meta son los que no se decepcionan por el fracaso. Porque hay toneladas de fracaso y los fanáticos lo saben.

Spring training es el cuartel general del fracaso.

Tu sabes que eres mejor en ese preciso momento, y quizás no lo estas demostrando, pero es ahí donde estas. Estas tratando de encontrarte, fortalecer tus piernas, tratando de enfocarte en todas esas cosas pequeñas que significan ganar o perder.

Lo que yo he aprendido a través de los años es tenerme paciencia. Pero también veo como la frustración aumenta ahora y también entre los peloteros jóvenes quienes están desesperados por enseñarle a todos que son material digno de grandes ligas. Yo les digo que esta bien, que no tienen que hacerlos todo al instante. Se espera que cometan errores-preferible no el mismo dos veces- mientras estén aprendiendo y sigan mejorando están haciendo su trabajo.

Para mi, mi cuerpo esta cansado unos días y con energía otros. Receptores tienen la tendencia de tener más altas y bajas en lo que a cansancio se refiere durante el entrenamiento porque hay más desgaste del cuerpo detrás del plato. El domingo me sentí bien por alguna razón y conecte un lanzamiento adentro sobre la cerca del jardín izquierdo para mi primer jonron del entrenamiento.

Randy Johnson lanzo y aunque no tuvo su mejor material, lanzo 3.1 entradas sin permitir carreras y poncho a tres. Esto nos indica la clase de lanzador que es, en especial tan temprano en el entrenamiento.

Tuve la oportunidad de ver a Buster Posey, quien entro a jugar tarde en el juego. Él va a ser un tremendo receptor, un gran pelotero por muchos años en esta liga. No se cuando, pero quiere aprender. Él es muy callado por naturaleza, humilde, pero hace preguntas y se ve que aprende rápido.

Con la noticia que Dave Roberts ya no esta con el equipo, hemos estado un poco tristes aquí. Perdimos a un gran hombre, un gran ser humano, un compañero de equipo muy querido. No se las razones del porque el equipo decidió dejarlo ir, no es mi lugar de opinar. Ellos están haciendo lo que creen que tienen que hacer para mejorar el equipo para el mes de abril.


Pero en lo personal, es una gran perdida. Él era como un hermano para muchos de nosotros. Me recuerdo que la temporada pasada cuando estaba teniendo problemas al bate, y habíamos perdido tres juegos consecutivos, estaba muy decepcionado. Dave se acerco a mí y se sentó junto de mí. Él me dijo que me fuera a la casa esa noche y gozara de la compañía de mi familia. Que cenara. Me relajara. Que regresara mañana y comenzara de nuevo. Él me recordó que hay mas vida después del béisbol y que no le hacia bien a nadie que yo me pusiera así. Él tenía toda la razón.

Al siguiente día me fui 3-de-4.

Aunque les recuerdo a los peloteros jóvenes que no se desanimen durante el entrenamiento, yo necesito que me lo recuerden a mí, así como Dave.

Mi hijitas estarán este fin de semana conmigo. Vamos a ir a jugar minigolf y go-karts y a batear. Jugaremos mucho boliche y tenis en Wii. Ellas siempre me ayudan a mantener este juego en prespectiva. Así como es importante ser un gran pelotero, también es importante ser un gran ser humano. Nadie lo demostró mejor que Dave Roberts. Y lo extrañamos mucho ya.

De regreso para otro entrenamiento

Este será mi decimosegundo entrenamiento primaveral en las Grandes Ligas y cada año es diferente. Cada uno de nosotros ha cambiado, ya no somos los mismos de la temporada pasada. Sabemos más, estamos en mejores condiciones físicas, hemos envejecido más. La combinación de peloteros es un poco diferente.

Lo que sí se queda igual es la emoción. Uno siempre está optimista. Pero en algunas ocasiones sientes algo extra y este entrenamiento es uno de esos.

Primero, ¿qué receptor no quisiera tener a tres ganadores del trofeo Cy Young en su rotación de abridores y un cerrador Todo Estrella? Los jóvenes están a sólo una temporada de experiencia para brillar.

El sentir dentro de este clubhouse es que sí podemos ganar. La opinión de todos nosotros (los peloteros) es que sí lo podemos hacer, y no importa lo que otros piensen o digan afuera de este clubhouse. Nosotros somos los únicos que sabemos lo que este equipo es capaz de hacer. Lo que no se puede ver en las estadísticas son las ganas de ganar que tienen los muchachos y el trabajo de preparación que hicieron durante el invierno. Cada uno de los peloteros se reportó en buenas condiciones físicas. Esto habla bastante de la determinación y deseo de ganar que tiene este equipo.

Es cierto, sólo tenemos una semana desde que los entrenamientos comenzaron y aún hay preguntas que no se contestarán hasta que el día de apertura se acerque.

Durante la primera semana trabajé con los lanzadores, nos reportamos primero, antes del resto del equipo. A través de los años he aprendido a dejar a los lanzadores solos, ellos no necesitan que yo les esté diciendo qué hacer.

Pero mañana o el domingo, me sentaré con cada uno de los lanzadores individualmente para saber sus metas para esta temporada, en qué quieren trabajar este entrenamiento, qué es lo que quieren que la pelota haga y cómo se sienten. Si quieren algo diferente de mí. Mantengo apuntes en una libreta donde siempre escribo algo nuevo.

También, yo no me concentro en mi bateo durante el entrenamiento. Dejo que mi mente se relaje hasta que comiencen los juegos. Durante la práctica de bateo, sólo trato de hacer contacto. No trabajo en algo especial sólo quiero estar listo para hacer swing.

Todos trabajamos en el acondicionamiento durante el entrenamiento para preparar una buena fundación que nos dure toda la temporada y octubre. Los preparadores físicos de este equipo realizan un tremendo trabajo donde nos dejan saber que la temporada es un maratón, no una carrera a toda velocidad.

Yo trabajé en mis piernas durante el invierno. Aumenté el peso y las fortalecí. Cuando te pones viejo, tienes que trabajar más fuerte y así no te quedas atrás.

No hay mucho que reportar del entrenamiento, al menos hasta que comiencen los juegos. Pero mientras tanto trataré de escribir lo que pueda. Gracias por leer estas líneas.

En especial, gracias por las notas cariñosas sobre mi papá y por compartir sus historias conmigo.

Dilema Entre País y Equipo

Fue un verdadero orgullo que me seleccionaran para representar a mi país, Puerto Rico, durante este Clásico Mundial a jugarse en marzo. Equipos de 16 países jugarán la primera ronda en Tokio, Toronto, San Juan y la Ciudad de México. La segunda será en Miami y San Diego, las semifinales y finales en el estadio de los Dodgers.

La lista de los invitados es la crema y nata de las grandes ligas.

Y claro, es un honor ser seleccionado. Como muchos de ustedes ya saben en Puerto Rico tenemos muchos receptores que son muy buenos, ¡muy buenos!

Pero no estoy seguro si aceptaré la invitación, en caso de estar en la lista final de los 28 peloteros.

Los más importante para mi es prepararme para la temporada 2009 con los Gigantes. La temporada que se aproxima será una con mucha emoción, así que para mí es más importante estar con el equipo durante el entrenamiento y trabajar con los lanzadores.

Si no voy a ser el receptor número 1 o 2 en la escuadra boricua, si sólo voy a participar en un juego o batear una o dos veces, es mejor que deje pasar la oportunidad. Es un orgullo ser escogido, pero si no voy a jugar mucho, mejor me concentro en la temporada y en mi equipo.

Si lo veo del lado del negocio, después de esta temporada seré agente libre, también tengo que pensar en eso. Tengo que estar seguro de que esté en mi mejor forma.

Independientemente de lo que pase, me divertiré jugando para Puerto Rico o viendo a mi hermano, Yadier. Mientras tanto estoy haciendo ejercicios dos veces por semana aquí en Yuma y compartiendo con mis niñas.

Un tributo a Benjamín Molina, mi papá

Ya hace un mes que mi papá falleció. Y no parece ser mucho tiempo. Parece que el tiempo se ha detenido, como si estuviera en una película en donde todo esta fuera de secuencia y no puedo sincronizarme. Cuando el teléfono suena en mi casa en Yuma, todavía pienso que puede ser Pai, aunque yo vi con mis propios ojos su ataúd descender a la tierra.

Sólo tenía 58 años.

Sucedió un sábado nublado en octubre. Pai estaba al cruzar la calle de la casa de mis padres en Puerto Rico, en el campo de béisbol que él mismo construyó para los niños de la comunidad. Se pasaba casi todos los días en el campo. Arreglaba la lomita de lanzar. Aplanaba la tierra del cuadro. Se aseguraba que la grama estuviera gruesa y verde y cortada. Todos los niños y padres conocían a mi papá. Él amaba el béisbol e hizo que todos a su alrededor lo amaran también.

En ese sábado, Pai vio hacia el cielo nublado y dijo una pequeña oración para que cesara la lluvia y así los niños pudieran jugar el segundo partido del día.

Yo estaba en Legoland en el sur de California con Jaime y mis dos hijas. Las niñas me habían estado rogando que las llevara a Legoland. Manejamos de Yuma a San Diego el viernes y las niñas mi durmieron debido a la emoción de llegar al parque el siguiente día. Cuando despertamos en el hotel el sábado por la mañana, yo les dije a las niñas, "Este será el mejor día".

Definitivamente que comenzó así. Las niñas manejaron los carros de juguete y recibieron sus "licencias de manejar". Tuvimos un buen almuerzo. Estábamos en fila para más juegos cuando recibí la primera de cinco llamadas telefónicas.

"Tu papá se calló y se golpeó la cabeza", me dijo mi primo, Ramirito. Se escuchó confuso y terminó la llamada rápido.

"Algo esta pasando", le dije a Jaime.

Luego otro primo me llamó.

"Tu papá esta bien", me dijo. "No te preocupes. Los doctores lo están asistiendo".

Luego mi hermano Yadier me llamó de Puerto Rico. Yadier y su esposa, Wanda, acaban de traer al mundo su primer bebé, Yanuell. Yadier me dijo más tarde que Pai los había visitado y al bebé en la mañana. Yadier dijo que Pai bendijo, besó y cargó al recién nacido. "Te quiero mucho", Yadier le dijo a mi papá. "Yo también te quiero", le dijo mi papá, abrazando muy fuerte a Yadier con sus brazos grandes.

Ahora, en el teléfono lloraba Yadier y no podía hablar. Y le dio el teléfono al mejor amigo de mi papá, Vitín.

"Es mejor que hagas planes para venir a Puerto Rico", me dijo Vitín. "Tu papá no esta bien".

Estaba en el teléfono cuando apreté la mano de Jaime y automáticamente sabía que algo terrible estaba pasando. Ella luego agarró a las niñas y las sacó de fila mientras que mi peor pesadilla la empezaba a vivir, y dije, "Vámonos. Nos tenemos que ir". Yo quería correr hasta Puerto Rico lo más rápido que fuera.

Mientras nos dirigíamos a la salida, la esposa de mi hermano José, Yalicia, me llamó de Nueva York. José se encontraba en Nueva York para una operación láser.

"Tu papá no se encuentra bien", me dijo ella. "Te vuelvo a llamar".

Fue allí cuando sabía que algo terrible estaba pasando.

Cuando la esposa de José me volvió a llamar, podía escuchar que José lloraba.

"Yalicia", le dije casi gritando por el teléfono, "¿Qué está pasando? ¡Ya dímelo!"

Ella también lloraba.

"Tu papá acaba de fallecer".

Me aleje de Jaime y de mis hijas y comencé a llorar. ¿Cómo puede ser? Acabamos de verlo a él y a mi mamá hace tres semanas. Estuvieron en St. Louis visitando a Yadier y al último minuto decidieron vernos a Jaime y a mi en San Diego y nos acompañaron a Arizona, donde estábamos jugando contra los Diamondbacks. También les dieron la sorpresa a mis hijas que estuvieron el fin de semana conmigo en San Diego. Cuando era tiempo de partir, yo les compré boletos de primera clase para que regresaran a Puerto Rico. En el aeropuerto yo abracé a mi papá.

"Yo te quiero mucho, Pai", Yo le dije y le pedí la bendición.

"Que Dios te bendiga Mijo", me dijo.

Afuera de Legoland, mientras esperábamos el shuttle que nos llevaría de regreso al hotel, yo les llamé a familiares en Puerto Rico para que me dijeran que fue lo que pasó.

Me dijeron que mi papá se pasó todo el día caminando de la casa al terreno de juego. Había visto un juego de pelota y esperaba ver otro antes que la lluvia llegara. Había puesto una hoya de pollo a calentar y tenía un seis de Coors Light en la hielera para sus amigos que llegarían mas tarde. Se sentía bien, se subió a un árbol a cortar toronjas para una bebida especial que le gustaba hacer. Luego regresó al campo con pelotas nuevas para el segundo partido. Un trabajador, Gallo, estaba preparando el montículo y mi papá se ofreció en ayudarle.

"Ya arreglaste todo el terreno", le dijo Gallo. "Déjame hacer esta pequeña parte".

Cuando mi papá se salía del campo, de repente se agarró del pecho. Sus rodillas temblaron. Tuvo problemas para respirar. Se calló a la tierra. Todos en el campo corrieron para ayudarlo, gritando que llamaran a emergencia. Mi mamá se apresuró de la casa para ver cuál era todo el escándalo. La ambulancia no llegaba. Así que Joaquinito (un buen amigo y entrenador de un equipo de mi papá) trajo su camión al terreno y Luis Figueroa, un legendario jugador del cuadro con los Gigantes quien estaba visitando a su hermana que vive al lado de mis papás, levanto a mi papá y lo puso en el camión.

"¡Sigue luchando!", gritaba Luis.

Mientras que el camión se dirigía al hospital con alta velocidad, Luis escuchó lo que él describe como un "snap". Y el corazón de mi papá dejó de palpitar.

Los doctores en el hospital trataron de revivirlo. "¡Sigan intentando!" les suplicaba Yadier. Pero ya estaba claro que no se podía hacer nada más. Yadier golpeó la pared. Pateó una silla. Varias personas lo sacaron del cuarto.

Afuera, en la sala de esperas y en todo el estacionamiento cientos de personas se habían reunido. La voz corrió y mucha gente seguía llegando. Nadie de nosotros nos imaginábamos cuánta gente quería a nuestro padre.

Mientras tanto en California, yo hacía arreglos para volar en un avión privado a Puerto Rico el sábado en la noche. Llegué el domingo por la mañana. Los siguientes días son como un sueño.

Una carpa grande fue construida entre la pequeña calle de la casa de mis padres y el campo que él construyó. La calle se cerró al tráfico. Arreglos enormes de flores, docenas de ellas, estaban atrás del ataúd de mi papá. Miles de personas llegaron a la carpa por dos días y una noche a rendirle respeto. Por la noche había un grupo de personas que cantaban las canciones que a él le gustaban. Se podía escuchar la música por todo el pueblo. Muchos peloteros llegaron, José Rosado, Luis Figueroa, Pedro Feliciano, Juan González, el primo de mi papá, Carmelo Martínez, José Valentín, José Hernández y muchos de sus ex compañeros boricuas y miembros del Salón de la Fama.

Pai sólo tuvo tres hijos pero muchos, mucho hijos adoptivos.

No me alejé de mi papá. Jaime y yo nos quedamos a un lado del ataúd toda la noche. Yo hable con él. Le dije que todo lo soy hoy es por él. Le agradecí por ser un gran hombre. Le dije que no se preocupara de sus hermanas y hermanos, ellos no tienen mucho dinero y mi papá siempre se preocupó por su bien estar. Le dije que yo me encargaría de ellos. Le dije adiós.
Luego su ataúd fue llevado de la casa campaña al terreno de juego, a la primera base, segunda, tercera, home y luego a la lomita de lanzar. Cada uno de nosotros, sus hijos fue presentado con una base y a mi mamá le dieron el home plate. En cada base la gente del pueblo le dio una ovación de pie a mi papá. Yo tenía una gorra de béisbol que casi me cubría los ojos, no podía ni hablar, todo esto era devastador. Levanté mi cabeza sólo cuando tenía que saludar a un visitante nuevo.


Hubo una procesión en el pueblo. Mi familia y yo caminamos detrás del carro que llevaba el cuerpo de Pai. Gente salió de sus casas aplaudiendo y llorando. La autopista al cementerio se cerró de un lado y la gente se salió de sus carros para decir su último adiós. Apenas si pudimos entrar al cementerio ya que había mucha gente.

Sabíamos que Pai era muy querido, pero realmente no teníamos idea de cuánto. Fue algo tan increíble que haya visto.

Mi madre se demostró fuerte durante todo esto. Ella es más fuerte que todos. Yo creo que llora pero en la noche cuando esta sola, pero nunca dice que le duele. Es así como ha sido todo el tiempo.

Ahora que estoy de regreso en Yuma, le hablo dos o tres veces al día. Mi Titi Rosalía y Titi Charo se pasan la noche con ella. Yadier y José están allí también.

Creo que todavía estoy en shock. Es como un mes pero me siento como si tuviera ladrillos en el corazón. Pienso que sabía que se nos iba y por eso decidió de última hora volar a San Diego y Arizona en septiembre para verme a mí a mis hijas y finalmente conocer a Jaime por primera vez. Por eso también abrazó a Yadier tan fuerte sólo horas antes de su muerte.

Yo no soy poeta, pero con tanta emoción escribí un poema. Es muy largo pero voy a compartir un poquito con ustedes.

Tú eres mi inspiración,

Mi héroe para siempre.

Gracias por amarme, más ahora que nunca.

Tú eres lo que soy hoy.

Tú me convertiste en alma.

Ahora es mi turno, de amarte hasta mi vejez.

Que descanse en paz, Pai.

Te quiero.